Futbolisticamente, ayer el Brasil como nación, ha experimentado una conmoción a su Ego nacional, tan "catastrófico" como haber vivido los efectos de un terremoto y sunami, juntos; no solo por haber perdido el encuentro con Alemania, sino con el agravante que no fué capaz de articular el juego en el campo que daba la impresión de ser un equipo principiante, sin ataque, sin defensa al extremo de caer goleado por 7 a1.
No creo haber escuchado la voz, de alguien que se precie de un comentarista o periodista deportivo, serio; que trabajan en los medios de comunicación masivo del mundo, poner en duda la calidad de invencible del Pentacampeón, pronosticado Brasil Campeón 2014, y en su casa;era impensable, pués el que se hubiera atrevido sencillamente estaba poniendo en riesgo su prestigio, su puesto, por que nadie podría permitirse poner en riesgo el negocio de la FIFA y de paso de todos los auspiciadores o como se les llame,promotores de los mundiales de futbol.
Quiero mostrar que la prensa, escrita, hablada y TV, tienen tal poder en la forma de pensar y sentir de las personas, por ser el vehículo que traslada a los lectores, escuchas y televidentes, lo que les interesa que piense, opine, discuta y divulgue,ahora globalizadamente; lo que le conviene a los grandes empresarios del mundo y nacionales, de cada país.La FIFA, es un mejor ejemplo, nadie se puede atrever a discutir sus normas y decisiones, aún ni los propios gobiernos, que son amenazados de desafiliación y el castigo de no participar en los eventos que ella organiza.Esta es una lección, para los soberbios y para los dueños del deporte y sus negocios conexos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario